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Salud

La crioterapia de cuerpo entero se probó por primera vez en Japón, en 1978, por el doctor Toshima Yamauchi y su equipo en pacientes aquejados de artritis reumatoide. Los prometedores resultados dieron lugar a que los doctores Reinhard Fricke (Alemania) y Zdzislav Zagrobelny (Polonia) se interesaran por esta nueva terapia, en 1982 y 1983 respectivamente, accediendo a la investigación en este campo. No es casualidad que en países como Alemania, Austria, Rusia o Polonia el uso de la crioterapia de cuerpo entero está muy desarrollado y extendido. En Alemania había instaladas en 2008 más de 100 cámaras de crioterapia y en Polonia hace años que este tipo de tratamientos se usa masivamente y está cubierto por la Seguridad Social.

El efecto de la criosauna se basa en la exposición breve y controlada del cuerpo a temperaturas extremadamente bajas lo cual, como se ha podido constatar en numerosos estudios realizados durante las últimas décadas, activa potentes mecanismos antiinflamatorios y analgésicos.

El cuerpo humano no está preparado para enfrentarse a temperaturas tan extremas. La percepción que recibe el cerebro es tan excepcional que desencadena que los diversos mecanismos adaptativos del cuerpo, y no solo el termorregulador, respondan a este estímulo. Por eso la aerocrioterapia es un poderoso método fisioterapéutico que va mucho más allá de la mera aplicación de frio.

El corto tiempo de exposición no permite que se produzcan fallos de los mecanismos funcionales, pero pone en estado de alerta general a los recursos fisiológicos del organismo. Esto explica que se trate de un tratamiento eficiente en un amplio rango de situaciones y que tenga una gran variedad de aplicaciones terapéuticas.

El uso de la crioterapia es beneficioso en el tratamiento de numerosas dolencias entre las que se incluyen:

– Dolor
– Inflamación
– Artritis reumatoide
– Espondilitis anquilosante
– Fibromialgia
– Esclerosis múltiple
– Estrés y ansiedad
– Depresión
– Trastornos del sueño
– Bronquitis crónica
– Asma bronquial
– Alergias
– Migrañas
– Trastornos de la menopausia
– Diabetes mellitus
– Hepatitis autoinmune
– Psoriasis
– Neurodermatitis
– Eczemas
– Quemaduras

La lista de indicaciones es realmente larga y sigue ampliándose a medida que se completan nuevos estudios relativos a una gran variedad de situaciones en las que el uso de la criosauna es beneficioso en el ámbito de la salud.

La aerocrioterapia es un proceso natural que, usado con buen criterio, permite reducir el uso de fármacos asociado al tratamiento de muchas dolencias y, por consiguiente, evitar o minimizar los efectos secundarios provocados por los mismos.

No obstante, es preciso recordar que no se puede generalizar en cuestiones de salud y que cada persona responde a los tratamientos de forma diferente. Asimismo, existen ciertas contraindicaciones. Por ello y, especialmente, si se sufre algún problema grave de salud, es recomendable visitar al médico antes de iniciar una serie de sesiones de aerocrioterapia.